Mejor que despertarse los sábados a la hora de comer. Mejor que pasarse un domingo de invierno entero en el sofá viendo una película detrás de otra. Mejor que un sábado noche de fiesta con tus amigos. Mejor que gastarte todos tus ahorros comprándote ropa. Mejor que celebrar tu cumpleaños con tus seres más queridos. Mejor, aún mejor. Más bonito que un atardecer, y más bonito que el paisaje más bello. Aún más, mucho más. Así, así de impresionante, es tu sonrisa.
jueves, 14 de abril de 2011
Mejor que cualquier cosa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Con esa sonrisa, como si todo fuera posible.