martes, 29 de marzo de 2011

O tú, o nada.

Quiero besarte.
Pero no lo leas así, joder. Le quitas toda la emoción al verso. Lee entre lineas. Haz un esfuerzo. Ponte en situación. Imagina que estoy frente a ti. Que estoy cerca. A cuatro, a tres, a dos centímetros de ti. Que mis manos suben despacio, por tu espalda, por tu cuello... Que sólo estamos tu y yo. Que te atraigo hacia mí y pasamos a medir las distancias en milímetros. A estas alturas ya deberías sentir mi respiración, ya deberías escuchar cómo te lo digo al oído...
Quiero besarte.Quiero abrazarte.Quiero tenerte.Tengo unas ganas inmensas de volver a verte, de estar contigo, de tocarte, tenerte, sentirte cerca, mirarte y saber a través de tus ojos que esto es para siempre, que me digas con la mirada lo que no somos capaces de expresar con las palabras. Tengo ganas de contarte, de enseñarte cosas que sólo a ti puedo confesarte. Quiero mostrarte esas cosas que nadie conoce, esas que solo tú puedes saber.¿Has amado alguna vez a alguien hasta llegar a sentir que ya no existes? ¿Hasta el punto en el que ya no te importa lo que pase? ¿Hasta el punto en el que estar con él ya es suficiente, cuando te mira y tu corazón se detiene por un instante?

jueves, 17 de marzo de 2011

-

-Oye, ¿sabes que tienes unos ojos muy bonitos?
-¿Qué?
-Tus ojos, son realmente bonitos
-Eso no es verdad
-¿Cómo que no? No me creo que nunca te lo hayan dicho
-Pues no, nunca. Son marrones
-¿Qué tiene que ver que sean marrones?
-Pues que son muy típicos. No tienen nada de especial.
-Yo no lo veo así. Unos ojos no son bonitos por el color del que sean, sino por lo que transmiten.

domingo, 13 de marzo de 2011

Sonreirás.

Tengo mil millones de defectos, sí. Soy tonta y me entero de cosas que me gustaría no enterarme. Soy incapaz de quedarme callada dos minutos, o de no reírme a veces cuando me cuentan o hablo de algo serio. No tengo el mejor cuerpo, ni ojos preciosos, ni labios increíbles, y de lo que me falta en una parte, me sobra en otras. A veces me vuelvo loca, y grito, muchas veces. Me pico, sin motivo, hay veces que me duran dos minutos, pero otras veces me duran días. Cuando me doy cuenta, que es una tontería, pido perdón y digo que nunca más volveré a hacerlo, pero los dos sabemos que dentro de una hora, volverá a pasar. No soy la más simpática, es más, puedo llegar a ser borde pero sin embargo, doy todo por quien quiero. Si me pillas de mala ostía te puedo dejar sin cuello, pero si me pillas de buenas, aunque no quieras sonreír, sonreirás al ver mi sonrisa.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Tú.

¿Que por qué me gusta? No lo sé. Quizá por sus ojos. Esos ojos que me hipnotizan. Tal vez por su sonrisa. Esa sonrisa que me hace reír pase lo que pase. Por su boca, sus labios, su sabor… Por sus pequeñas manías. Esas que tanto me desquician y que a la vez me gustan tanto de él. Como morderse el labio o toquetearse el pelo cada dos por tres. Sus brazos. Esos brazos que desearía que me abrazasen a cada hora. A cada minuto. A cada segundo. Su pelo. Demasiado perfecto. Demasiado hermoso para ser realidad. Sus obsesiones. Aquellas por las que no vive y tanto coraje me dan, simplemente porque no puedo hacerlas realidad o porque yo no entro en ellas. Me gusta por su seguridad. Esa que me transmite con solo pensarlo. Y por su inseguridad. La que me asusta y me da escalofríos. Por cómo camina. Por ser distinto de los demás. Por no dejarse influenciar y ser siempre él mismo. Su sinceridad. Por su complicidad. Porque con su simple hola, hace que se me pongan los pelos de punta. Realmente no sé por qué lo quiero como lo quiero.

Con esa sonrisa, como si todo fuera posible.

Con esa sonrisa, como si todo fuera posible.